martes, 11 de febrero de 2014

El disparate como manifestación exenta de la estupidez estudiantil.

Los alumnos, hoy en día, no se enfocan en el estudio, quieren hacerlo todo rápido para salir del paso, por eso hacen disparates. Este mundo solo está envuelto en la moda, belleza, locura y el disparate nos rodea, haciendo de nuestra vida un horror. La población en que vivimos está envuelta en tantas cosas que no ponen la mínima atención en lo que hacen. Los estudiantes tienen hoy en día muchas obligaciones que los ocupan como personas, pero anteriormente no existían tantas obligaciones como ahora. Los estudiantes siempre viven haciendo cosas distintas, para no cumplir con sus deberes y derechos, si el mundo continua así ¿Que será en unos años?

El disparate se ha convertido en la base central del joven estudiante en la actualidad, a un nivel extremo. La mayoría de los jóvenes estudiantes tienen actuaciones estúpidas, mostrando muy poca madurez, específicamente al momento de estudiar. Llamarse estudiante implica tomar la responsabilidad de comportarse como tal, no hacer las cosas por impulso, sino tener control de nuestros instintos. Es importante reconocer que no todo está perdido, hacemos estudiantes que no somos estúpidos de tal manera que no somos perfectos. Las personas no nacen estúpidas, la adquieren a medida que van creciendo, depende que tan dañina esta la sociedad.

En conclusión, nuestros estudiantes necesitan una fuente de motivación para dejar la vagancia a un lado y mejorar en sus estudios. ¿Por qué vagancia? porque es lo que hace que los estudiantes vean las clases como una obligación, haciendo así sus disparates. Es necesaria la búsqueda de alternativas que les resulten interesantes, ante que todas las distracciones del mundo y no como obligaciones. Aunque hay que destacar que a la hora de hacer sus disparates, ellos mismos se hunden en la estupidez. Los estudiantes deben tener en cuenta que su actitud ante los estudios va a definir su futuro.          

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